En qué consiste un acto de conciliación laboral

En España existen distintos tipo de despidos laborales. Pero generalmente se agrupa en despido procedente e improcedente. Ambos se encuentran registrados en el Estatuto de los Trabajadores, son legales y aplicables a cualquier empleado que cumpla con las características que dispone cada uno.

Es completamente cotidiano que un trabajador se sienta en desacuerdo con el despido de una empresa; sobre todo cuando este considera que no existen las causas que le justifican. Eso significa que la empresa lo esté asumiendo como un despido procedente y el afectado como uno improcedente.

Todos los trabajadores tienes mecanismo para resguardarse de injusticias laborales. El Estatuto de los Trabajadores aborda cómo afrontar un despido improcedente, paso a paso hasta llegar a una vía judicial. En este caso, el empleador tiene la opción de readmitir al trabajador o pagar una indemnización por tal acción.

Justo antes de llegar al tramo judicial surge un proceso de negociaciones en donde se pone en manifiesto la conciliación laboral. Aquí explicaremos más sobre ella y cuál es su rol en todo este escenario.

¿Qué es la conciliación laboral?

El acto de conciliación laboral es un acuerdo prejudicial entre el trabajador y la empresa. En este se procura solventar un conflicto sin la necesidad de llegar ante el estrado de un juez. De esta manera, el proceso es más corto, beneficioso para las partes y menos engorroso.

Es un trámite obligatorio en el cual es necesario mostrar las actaspapeletas de conciliación. Este documento recoge los acuerdos a los cuales llegaron las partes o, sencillamente, las razones por las cuales no pueden encontrar un punto en común.

Este documento se entrega ante Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación o Smac. Eso significa que siempre se va a travesar por este camino.

En simples palabras, esta sería la definición de conciliación laboral.

¿Cómo funciona el acto de conciliación laboral?

Tras haber definido, brevemente el término, se tiene un poco más clara de qué va la situación. Pero para tener un panorama más amplio, aquí vamos a desarrollar una guía paso a paso de cómo funciona el proceso.

Paso uno: Involucrados en el acto

Después de tener claro que el acto de conciliación es un documento que resguarda los acuerdos o no de las partes, se debe tener presente que existe una serie de hechos que derivan de este.

Al entregar la documentación ante el Smac, este envía una notificación a las partes donde les invita a comparecer a la misma hora y en el mismo lugar.

En este encuentro debe estar el trabajador y el representante de la empresa. Aunque no es obligatoria la presencia de un abogado; es decir, el empleado puede llegar solo, sí se recomienda tener un aliado experto en leyes que pueda responder con mayor fuerza ante las acusaciones.

También es válido que el trabajador no asista y otorgue un poder a un especialista para que se presente en su defensa. La empresa, por su parte, siempre enviará un abogado para defenderla; sobre todo, cuando se trata de una corporación grande.

Entre las dos partes se halla una tercera figura llamada el letrado conciliador, quien es el mismo que redactó los acuerdos o desacuerdos entre los interesados. Es importante dejar claro que su función es plasmar el pacto en el documento, mas no es mediador del conflicto.

Paso dos: Firma del acta de conciliación

Es natural que previamente al encuentro en el Smac, las partes se reúnan para abordar ciertos acuerdos. De modo que, muchas veces tan solo llegan al proceso a firmar el acta y se van.

En otros casos, las interesados no hallan soluciones y utilizan el espacio para debatir. Reconocer errores y aciertos o simplemente dar la batalla de la negociación por perdida. En cualquier caso, deben firmar.

El acta, en líneas generales, resguarda la siguiente información:

  • Las partes involucradas y presentes.
  • La réplica del trabajador ante la injusticia.
  • La empresa puede responder ante la queja o simplemente no emitir juicios.
  • Condiciones de los acuerdos logrados, en caso de haberlos.
  • Aceptar o rechazar la oferta del empleado a la empresa.
  • La empresa indicará si está conforme con el pedido o no.
  • Firma de las partes.

Paso tres: Resultado del acto de conciliación

El proceso tiene distintas formas de culminar. Las presentamos a continuación:

  • Con avenencia: producto de un acuerdo satisfactorio entre la empresa y el trabajador.
  • Sin avenencia: no existen pactos entre las partes. En este caso, el empleado puede hacer una demanda ante un Juzgado de lo Social.
  • Intentado y sin efecto: ocurre cuando la empresa no asiste al evento. En este caso el trabajador puede pedir ante un juez la demanda formal de la empresa. Si el juzgado determina que la misma actúa de mala fe, puede recibir una multa.
  • No presentada: cuando el empleado no asiste a la reunión ni justifica las razones de la ausencia.
  • Desestimada: resulta cuando el empleado se presenta ante el encuentro y argumenta las razones por las cuales desea desestimar el proceso.

Si al finalizar el proceso se logra el acuerdo pero una de las partes no lo cumple, la parte afectada puede reclamar a un juez la falta porque se considera que la conciliación emitida por el Smac tiene la misma validez que una sentencia judicial.

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