¿Cómo contabilizar un leasing en 2020?

Un leasing, también conocido como arrendamiento financiero, es un acuerdo donde un titular entrega un bien a otra persona o entidad por un plazo de tiempo determinado y un precio en específico. Esta es una fórmula financiera que funciona para algunas empresas que no disponen de grandes recursos para invertir. En ese caso, se acercan a una sociedad financiera e indican qué bien requieren y esta, en acuerdo con un proveedor, otorga dicho bien. Después de ello, la sociedad arrienda al interesado.

Tras vencer el plazo del acuerdo, el interesado tiene dos opciones. El primero es renovar el contrato por otro periodo de tiempo determinado y seguir gozando del bien. O, finalizar el pacto y regresar el bien arrendado. En cualquiera de los dos escenarios, se está hablando de un leasing operativo. Por ello, es importante conocer que existen distintos tipos de leasing. Aquí vamos a explicarte cuáles son y cómo contabilizar cada uno.

 Cómo contabilizar cada tipos de arrendamiento financiero

Son tres tipos de leasing que forman parte de este gremio. Cada uno, tiene una contabilización diferente en cuanto a sus características y ejercicio. Aquí describiremos un poco cada uno de ellos y daremos ejemplos de cómo funcionan.

Leasing operativo

El leasing operativo es un contrato donde se acuerda el arriendo de bienes a un plazo breve. Por general, no es superior a un año. Estos pueden ser un vehículo, maquinaria, equipos y demás. En él, también se incluye la administración del bien alquilado. Eso significa que la empresa arrendadora debe encargarse de la instalación, el correcto funcionamiento y contratos que deriven del uso común.

Para contabilizar este tipo de leasing se deben realizar los mismo pasos de un arriendo normal. Es decir, la contabilización es de una adquisición de inmovilizado. Se diferencia de un alquiler regular en los gastos financieros que corresponden. Por ello, no se hará reflejo a la firma y las cuentas para los pagos son las mismas que asumen el alquiler.

621: arrendamientos y cánones. El cargo se abonará a la cuenta 410, acreedores, o la correspondiente a la tesorería.

Leasing financiero

Muy similar al operativo, el leasing financiero es un acuerdo de arriendo de muebles e inmuebles para el uso de una empresa. Como diferencia, en el contrato debe existir la posibilidad de comprar el bien. Eso significa que una empresa alquila con este tipo de acuerdo, lo más probable es que desee comprarlo. Para ello, se debe analizar con más precisión qué tipo de leasing requieres.

En este caso sí se debe reflejar la firma de contrato. Para ello, la cuenta debe corresponder al subgrupo 21 Inmovilizaciones Materiales. Se contabilizará de la siguiente forma:

  • 524: Acreedores por arrendamiento financiero a corto plazo, se indicará el valor del bien en el contrato.
  • 174: Acreedores por arrendamiento financiero a largo plazo, se indicará la cuantía de la deuda a largo plazo.
  • 662: Intereses de deudas, se indicarán los intereses de la cuenta. El porcentaje correspondiente a los intereses se abonará a la cuenta de la tesorería y se pagará por el importe abonado.

Leasing en una microempresa

Lo leasing en una microempresa se contabilizan igual que un leasing operativo. Es decir, como un arrendamiento normal. No se requiere firma del contrato y las cuentas para el pago son las mismas que asumen el alquiler. Pero, para diferenciarlo del primero, este debe ser un terreno o un elemento que se pueda pagar la deuda completa o parte de ella.

En esta última opción, en cual se utilizará la opción de compra, es posible contabilizar como un leasing financiero. En caso de tener mayores dudas, puedes consultarlas con un experto y poner en práctica toda la información que aquí dejamos.

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