Recargos que pagarás por presentar una liquidación fuera de plazo

Cada proceso tributario supone un proceso que está compuesto por normas, pasos a seguir y plazos para presentar la declaración y liquidar el impuesto, en caso de ser necesario. Desde Hacienda se realizan campañas para explicar los trámites y evitar que el contribuyente se retarse en el camino.

Cuando un contribuye, por voluntad propia o por circunstancias ajenas a él presenta una declaración fuera del plazo estipulado, la administración tributaria está en el deber de obligar el ciudadano a cumplir con tal responsabilidad. En este caso, la forma más sencilla de hacerlo es aplicando recargos.

Los recargos son cuotas o porcentajes adicional que se suman al total a pagar como consecuencia de la mora. La Agencia Tributaria suele ser muy estricta al momento de penalizar y por eso, queremos enseñarte cuáles serían las consecuencias de abonar una liquidación pasada la fecha del proceso.

Recargos y sanciones tributaria, ¿Son lo mismo?

En la mayoría de los casos, los contribuyentes desconocen la diferencia que hay para Hacienda en estos términos. ¿La razón? El resultado viene a ser prácticamente el mismo: pagos adicionales por consecuencia de liquidar fuera del plazo.

Sin embargo, cada una de los conceptos tiene su personalidad propia y existen medidas que los diferencias. Aquí vamos a explicar:

Recargos por presentar fuera de plazo

Los recargos son incrementos en la cuota original por incumplir con la fecha de la liquidación. Todo lo relacionado con el tema se aborda en el artículo 27 de la Ley General Tributaria.

Un recargo se exige cuando se cumple con la premisa previa. Dependiendo de la cantidad de tiempo que se demore el ciudadano, se impondrá un porcentaje adicional, así como el tipo de impuestos. Ocurre, además, cuando el interesado presenta la declaración de forma voluntaria.

Sanciones por presentar fuera de plazo

La sanción tributaria es, por su parte, una penalización que debe pagar el contribuyente como consecuencia de haber cometido alguna infracción. Generalmente relacionada con el incumplimiento de una declaración, información o pago.

Este es un proceso aparte, no se realiza como un porcentaje adicional, como en el recargo, sino que se abre un expediente sancionador y se tramita un proceso aparte donde el ciudadano debe asumir las consecuencias. En este expediente, que queda registrado en el sistema, se indica la infracción, el nivel o gravedad de la misma y la cuota económica a abonar.

Una sanción, por ejemplo, puede producirse como consecuencia del impago de un recargo. Todo lo relacionado con este proceso se resguarda en el Título III de la Ley General Tributaria.

¿Cuál es el recargo por liquidar fuera de plazo?

Después de aclarar muy detalladamente los conceptos, el recargo es un figura única dentro del proceso tributario. El porcentaje a abonar dependerá del impuesto y del resultado a ingresar.

Las liquidación fuera de plazo ante Hacienda no serán objeto de sanción. Solo debe pagar un porcentaje adicional. Este proceso comienza cuando:

  • El pago se realizó dentro de los tres meses siguientes al anunciado por la Agencia Tributaria tendrá un recargo del 5 % sobre la cuota estimada.
  • El trámite se realiza desde los tres meses y un día hasta los seis meses desde el plazo de Hacienda, el pago será del 10 % sobre el total de la declaración.
  • Cuando el retraso sea de seis meses y un día hasta los 12 meses desde la finalización de la declaración, la entidad tributaria exige el pago de un 15 %.
  • Cuando el trámite se produce desde los 12 meses en adelante después de terminar el plazo de la Agencia Tributaria, se procede a imponer un 20 % sobre el importe. Considerándose este, como una pena máxima por recargo.

Sanciones de Hacienda por presentar la declaración fuera de plazo

Cuando la declaración de contribuyente tiene un resultado negativo, sí se aplica una sanción porque no hay forma de aplicar un porcentaje. Es importante mencionar que una declaración con resultado negativo se da cuando es la entidad tributaria quien debe devolver al contribuyente.

En este caso, la Agencia Tributaria fija un importe de 200 euros. Cuando se trata de una declaración informativa la sanción es de 20 euros por cada datos o grupo de datos que corresponda a una misma persona o entidad; teniendo como consecuencia general el pago de 300 euros como mínimo y un máximo de 20.000.

Si el pago de esta sanción se abona de forma voluntaria y sin presentar querellas, la Agencia Tributaria podría hacer una deducción de un 25 % sobre el importe fijado.

Cuando un modelo se presenta sin requerimiento de Hacienda, la cuota podría reducirse a la mitad. Aunque parezca ilógico, la entidad tributaria sanciona con más fuerza las declaraciones con saldo negativo que los positivos.

En cualquier caso, se recomienda estar siempre al corriente son los impuestos, declaraciones e informaciones que corresponden a la entidad. Mantenerse informado es la clave principal para evitar los recargas o sanciones de la entidad.

Aunque a veces resulta complicado recordar todos los procesos tributarios, te recomendamos hacer un cronograma anual donde se marquen todos las declaraciones correspondientes para tenerlas presente y cumplir sin inconvenientes.

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